Los nootrópicos son unos compuestos cuyo objetivo es el de mejorar y potenciar el rendimiento cerebral, estimulando especialmente zonas que habitualmente no se activan. Este tipo de compuestos suelen emplearse para el tratamiento de enfermedades como el Parkinson o el Alzheimer, pero cada vez más están siendo utilizados para otros propósitos.

Entre estos usos para los que los nootrópicos son cada vez más populares se encuentran algunos tan dispares como la mejora del aprendizaje verbal, conseguir mayores niveles de resistencia mental y concentración, la reducción de la ansiedad o la adaptación al estrés.

Su forma más común de utilización es mediante la combinación de diferentes sustancias, que se ha comprobado  actúan potenciando su efecto de forma conjunta.

Pese a ser conocidos comúnmente como “drogas inteligentes”, lo cierto es que los nootrópicos no son drogas, sino suplementos elaborados en base a sustancias naturales. Por norma general son muy seguros, aunque también pueden tener algún tipo de efecto secundario. Para evitar que se conviertan en adictivos conviene mantener el consumo en dosis bajas.

Dependiendo de qué tipo de nootrópicos sean los que se toman, su efecto puede ser más o menos rápido. Algunas sustancias producen un efecto inmediato en el cerebro, mientras otras precisan de un uso continuado para comenzar a apreciar sus resultados.

Qué hacen los nootrópicos

Básicamente los nootrópicos lo que hacen es estimular alguno de los 4 neurotransmisores principales, que son Acetilcolina, Serotonina, Dopamina y Norepinefrina. En función del neurotransmisor estimulado por el compuesto, cabe esperar unos efectos u otros.

Así, gracias al uso de nootrópicos se pueden lograr efectos tan beneficiosos como una mejora del aprendizaje y la capacidad retentiva, un descanso más reparador, el incremento de la concentración y la capacidad de enfocarse en una tarea, o incluso reducir síntomas de la depresión sin tener que emplear fármacos antidepresivos.

Es importante, en lo que se refiere a estos compuestos, tener unas expectativas realistas. Los nootrópicos no van a convertir a una persona de inteligencia media en un superdotado, pero sí que pueden ser muy útiles si lo que se pretende es conseguir un mejor rendimiento cerebral que permita llevar a cabo tareas con la mayor eficacia posible.

Por lo tanto, en la búsqueda del máximo rendimiento intelectual, no cabe duda de que los nootrópicos pueden ser una valiosa ayuda, y merece la pena darles una oportunidad.