La eyaculación precoz es una de las disfunciones sexuales más frecuentes. Se considera que al menos 7 de cada 10 hombres han tenido al menos algún episodio ocasional de eyaculación precoz, y que alrededor de 3 de cada 10 sufren este problema de manera regular.

Pero, ¿Qué es la eyaculación precoz?

Se conoce como eyaculación precoz la incapacidad masculina de poder controlar la salida del semen en un periodo de tiempo entre menos de 1 minuto y un minuto y medio. Si en ese plazo se es incapaz de mantener una relación sexual sin eyacular, se considera que el individuo padece de eyaculación precoz.

Afortunadamente, si se expone el tema ante un profesional médico, en la mayor parte de los casos tiene solución.

Qué ocasiona la eyaculación precoz

Puede haber un gran número de causas que propicien la eyaculación precoz, desde no mantener relaciones sexuales regularmente, que ocasiona que el nivel de excitación sea más elevado, hasta el estrés o el nerviosismo motivados por la tensión de tener que “quedar bien”.

De hecho, la ansiedad se considera como una de las causas más comunes, y por tanto, es uno de los aspectos en los que primero se trabaja para solucionar el problema. Por ello, casi siempre, la primera terapia que se pone en marcha es la psicológica.

Tratamiento de la eyaculación precoz

A la hora de tratar esta disfunción, hay dos tipos de terapias principales, la psicológica y la farmacológica. Esta última suele emplearse exclusivamente si a través del tratamiento psicológico no se han obtenido los resultados deseados.

La terapia psicológica trabaja tanto sobre técnicas sexuales como sobre el reconocimiento de las sensaciones previas a la eyaculación, y hace mucho hincapié en generar una buena comunicación con la pareja para evitar ese exceso de responsabilidad que suele ocasionar una respuesta incontrolada.

Si finalmente se ha de recurrir a fármacos, la elección suele ser aquellos que son capaces de retrasar el reflejo eyaculatorio. Gracias a la acción de estos fármacos también se produce una disminución de la ansiedad, puesto que al comprobar el individuo que la eyaculación no tiene lugar con la rapidez habitual, se relaja y puede disfrutar más de la relación.

En cualquier caso, la mejor forma de prevenir que este problema aparezca es mantener una buena comunicación, liberarse de presiones, y llevar a cabo juegos previos que creen un clima de complicidad.

 

Como Controlar la Eyaculación precoz

 

Ejercicios de Kegel

 

Medicamentos para tratar la Eyaculación precoz