Para estar en forma y tener abdominales no solo basta con ir al gimnasio un par de veces a la semana. El crecimiento muscular tampoco se logra nada más con el levantamiento de pesas. Para tener el cuerpo que deseas debes comer, hidratarte y recuperarte adecuadamente. Cuando aplicas correctamente esta combinación, tendrás mucha energía para continuar tu rutina y obtener una musculación rápida.

Todo empieza con el entrenamiento

Para construir una musculación rápida, el entrenamiento pesado y de resistencia es la mejor opción, por eso tendrás que empezar incorporando un programa adecuado de levantamiento de pesas en tu rutina de ejercicios.

El enfoque tradicional para ganar músculo es completar el entrenamiento en cuatro o cinco días. En cada una de las sesiones, enfócate en diferentes partes del cuerpo, realizando 16 series de cuatro ejercicios diferentes.

Para lograr una musculación rápida, es recomendable que intentes llegar al punto en que físicamente no sea posible para ti continuar haciendo más repeticiones. Esto se conoce como “rutina de hipertrofia”, un acercamiento excelente para la construcción de grandes músculos, pero por supuesto, debes entrenar previamente para darle a tu cuerpo la capacidad de adaptarse a este ritmo.

Si mantienes la estabilidad en este entrenamiento verás cómo tus músculos crecerán constantemente.

Puedes aumentar gradualmente la cantidad de peso. La fuerza que debes emplear debe ser suficiente para fatigar los músculos en series relativamente cortas. Si llegas al punto de completar todas las repeticiones de una serie con buena forma y sin agotamiento muscular, posiblemente sea hora de ponerle más peso al ejercicio.

La importancia de la comida en un tiempo adecuado

Saber en qué momento comer mientras mantienes una rutina estricta de ejercicios es crucial para desarrollar los músculos, porque los carbohidratos y proteínas son necesarios para ​​la reparación de los tejidos musculares. También es una buena idea consumir alimentos que tengan contenido variado en nutrientes y grasas saludables.

Tener una comida con buena cantidad de carbohidratos y proteínas antes y después de entrenar es fundamental para es fundamental para proporcionarle a tus músculos los nutrientes que necesitan, porque estos son los momentos en que son más receptivos para el proceso de reposición. Ten un pequeño refrigerio post-entrenamiento y que la próxima comida sea una hora después del ejercicio.

Establecer metas de fuerza

En vez de concentrarte estrictamente en ganar una cantidad específica de peso en masa muscular, trabaja para fortalecerte. Aumentar la fuerza mejora la capacidad de tu cuerpo para acumular fibras musculares.

Entrenar para ganar fuerza hace que tus metas sean más tangibles y concretas. Elige ejercicios correspondientes a las tres principales partes del cuerpo, esto sería una rutina “Push/Pull/Legs”. Por ejemplo, fortalecerás el torso con ejercicios de empuje como el press de banca, ejercicios de tirón como las dominadas y ejercicios para las piernas como las sentadillas.

Ir a la cama 30 minutos antes

La recuperación es imprescindible para el crecimiento muscular. No hay mejor manera de recuperarse que cumpliendo tus debidas horas de sueño. A veces simplemente no podemos tener de ocho a nueve horas de sueño como es debido, pero sí puedes controlar el momento en que te vas a la cama para conseguir tanto descanso como sea posible.

Pin It on Pinterest

Share This