¿La vitamina D puede elevar los niveles de testosterona?

 

Desde hace ya algún tiempo se vienen realizando un buen número de estudios que tratan de revelar si existe algún tipo de relación entre la vitamina D y la producción endógena de testosterona. Los resultados de esos estudios son bastante amplios y es difícil reproducirlos en un sólo artículo, pero sí que hay algunas conclusiones interesantes sobre los beneficios de la vitamina D en los hombres.

A modo de resumen, puede establecerse que, sin que la vitamina D sea un estimulador directo de la producción de testosterona, sí que ejerce un papel importante. Principalmente porque su acción   colabora a inhibir el proceso de aromatización, que es aquel por el cual el exceso de testosterona se convierte en estrógenos.

Otro punto en el que se ha establecido relación entre vitamina D y testosterona es la existencia de datos que evidencian que esta vitamina puede aumentar la sensibilidad de los receptores de células en los testículos, que es precisamente, donde la testosterona se produce.

 

¿Cuánto hay de verdad en la relación entre vitamina D y testosterona?

 

Si bien no hay un estudio que demuestre de manera fehaciente que la suplementación con vitamina D en los hombres tiene un impacto directo sobre una mayor producción propia de testosterona, hay bastantes que sugieren que esta vitamina ejerce algún tipo de efecto.

En 2008 se realizó en estudio en el que se comparó a 2 grupos de control formados por personas de avanzada edad. Uno de los grupos recibió niveles de testosterona aumentados, mientras el otro, además de la testosterona, fue suplementado con Vitamina D y calcio. El riesgo de caídas en este grupo se comprobó mucho menor que en el primero, lo que para los investigadores supuso la confirmación de que existe algún tipo de sinergia entre la vitamina D y la testosterona.

Otro estudio llevado a cabo en 2011 es más concluyente si cabe. En dicho estudio, uno de los grupos recibió suplementación con vitamina D, mientras el otro no. Al medir los valores de testosterona total, testosterona bioactiva y testosterona libre, se comprobó que éstos eran notablemente más elevados en el grupo que había tomado vitamina D que en aquel que no había recibido suplementación de ningún tipo.

 

Cómo obtener vitamina D en las cantidades necesarias

 

Afortunadamente, obtener vitamina D es relativamente fácil, ya que la exposición a la luz del Sol es una fuente de vitamina D al alcance de casi todo el mundo. Un mínimo de 30 minutos en las horas centrales del día son suficientes para lograr la cantidad mínima necesaria.

Además, la vitamina D puede lograrse por medio de la alimentación, ya que está presente en pescados grasos, quesos, huevos, hígado y algunos otros alimentos.

Sin embargo, si las condiciones ambientales no son las mejores, y si la dieta no incluye fuentes de vitamina D como las citadas en la cantidad suficiente puede llegar a producirse un déficit. Para evitarlo, los suplementos de vitamina D son la mejor alternativa, ya que garantizan el aporte que el organismo necesita. En este sentido, el mejor suplemento que se puede recomendar es el aceite de pescado, ya que además de la vitamina D necesaria también es rico en ácidos grasos Omega 3.

Teniendo en cuenta que la mayoría de estudios realizados para comprobar si existe alguna correlación entre vitamina D y Testosterona se han llevado a cabo con personas que presentaban un déficit de esta vitamina, cabe concluir que al menos aquellos hombres que no tienen suficiente aporte de Vitamina D sí que verán mejorada su producción de esta hormona con la suplementación.

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